domingo, 12 de febrero de 2012

PYMEs ¿Por qué fracasa un producto nuevo?

"El producto o servicio más revolucionario fracasará si el cliente ya encontró otra solución para sus necesidades", dice Michael Burkett, vicepresidente de innovación de productos de AMR Research.

La generación de ideas es rara vez un problema, pero desarrollarlas en el momento correcto se puede convertir en un desafío. La lucha de poder interdepartamental a menudo bloquea la innovación, y los intentos deficientemente planificados para automatizar el flujo de trabajo pueden producir retrasos y errores, ya que existe el riesgo `e que los empleados traspapelen o no encuentren datos importantes.



Cuando se trata de gestionar rápidamente productos durante la fase de desarrollo, las medianas empresas tienen ventaja sobre las grandes compañías. Con menos empleados, a menudo disponen de una estructura de administración más favorecedora y más interacción entre los departamentos, por lo que pueden responder más rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado. Sin embargo, según Paul Maré, director administrativo de Fusion Factory, consultora de tecnología y socia de Microsoft, estas empresas usan todos sus activos y capacidad disponibles en los proyectos actuales.

Tienes que emplear el tiempo necesario en establecer las prioridades para la búsqueda de grandes ideas, incluso mientras administras las necesidades futuras de flujo de activos de la compañía. Si optimizas el ciclo de investigación y desarrollo (I+D) a través de un mejor intercambio de ideas entre los departamentos de ingeniería, marketing, operaciones y finanzas, tienes que innovar lo suficientemente rápido para crear y conseguir un mercado.

Además, la integración de las aplicaciones de productividad con los sistemas de fabricación y planificación de los recursos empresariales (ERP), pueden ayudar a organizar y realizar un seguimiento de los proyectos a través del ciclo. "Si una mediana empresa puede cambiar los recursos rápidamente y equilibrarlos entre el trabajo de clientes, las tareas administrativas, la tormenta de ideas y la investigación y desarrollo, entonces, podrá innovar más que aquellos que no se arriesguen", dice Maré.

Eliminación de barreras
Para muchas empresas, el primer paso para mejorar la velocidad de comercialización es la definición de los procesos y los atributos culturales que permitan a los equipos de marketing y desarrollo unirse para llevar a cabo el proyecto.

Es típico, sin embargo, que los empleados y los departamentos sufran de visión de túnel. "Cuando las personas que desarrollan una función piensan que su parte del proceso es la más importante, exageran o se mantienen fieles a ella demasiado tiempo, y la gran idea no progresa", explica Maré.

En una compañía fabricante de juguetes, los directivos de ingeniería insistieron en que ya era hora de desarrollar una versión nueva de un popular producto, pero no consultaron al equipo de marketing hasta el final del ciclo de desarrollo. Cuando finalmente se permitió al departamento de marketing comprobar el producto, los directivos descubrieron que las personas de los grupos de sondeo no encontraron ninguna diferencia significativa entre el nuevo y el anterior. Si los ingenieros hubieran hablado antes con el departamento de marketing durante el proceso, la compañía podría haber empleado el dinero y el tiempo en desarrollar algo con más potencial.

La solución, según los expertos consultados, estriba en establecer equipos integrados por miembros especializados en diferentes áreas de desarrollo del producto. Un representante de cada función de negocio debe participar en cada fase del proceso, desde el concepto y los estudios de viabilidad hasta el diseño, la realización de pruebas y las ventas. Los miembros del equipo deben reunirse con frecuencia con el director del programa para comprobar que todo el mundo aprueba cada paso antes del siguiente.

El plazo de comercialización se acelera al mantener a toda la compañía centrada en el resultado final: un producto que se ajuste a los objetivos globales de la empresa.

Integración de aplicaciones
La tecnología por sí sola no racionalizará el proceso de desarrollo del producto, de hecho, puede ralentizarlo. Por ejemplo, una compañía necesita implementar una solución ERP, pero si carece de suficiente información, está integrada deficientemente a otros sistemas y usa datos que el departamento de tecnología no limpió antes de importarlos, simplemente será una inversión inútil.

Sin embargo, con frecuencia la tecnología es el catalizador para lanzar rápidamente los productos, cuando la demanda es alta. Por ejemplo, recientemente una firma proporcionó a una compañía de servicios financieros un sistema integrado de administración financiera y empresarial basado en las soluciones de Microsoft Dynamics y accesible a través de Microsoft Office Outlook.

La compañía había necesitado previamente varios meses para analizar las ventas anteriores para los patrones de uso, pero ahora puede compilar informes de las transacciones de los clientes de inmediato. Como resultado, el cliente pudo conceptualizar, desarrollar y lanzar una nueva línea de productos financieros en tan sólo cuatro semanas, concluye Maré.

Justo a tiempo
La tecnología correcta ayuda a que un producto llegue a tiempo a las manos del cliente. Mediante la automatización de puntos críticos en el flujo de trabajo y el control de procesos, los sistemas informáticos cumplen su misión de justo a tiempo.

* Soluciones de colaboración como aplicaciones de conferencias en línea y pizarras virtuales, aceleran el proceso al permitir a los miembros del equipo trabajar conjuntamente en línea.
* Sistema de registro automatizado muestra a todas las personas involucradas en el proyecto, las tareas activas y su responsable y si el proyecto tiene las aprobaciones apropiadas para pasar a la siguiente fase.
* Sistema de administración de datos del producto almacena la información acerca del mismo, desde borradores a materiales de marketing y garantiza que sólo las versiones recientes estén en circulación.