domingo, 27 de marzo de 2011

"Hacerme" emprendedor

Economista Gloria Ayala Person

Es fundamental no gastar más de lo que ganamos, pero eso no implica que no debemos mejorar nuestros ingresos y por ende nuestra calidad de vida. Entonces, ¿es importante poder tener nuevos y mayores ingresos?, ¡por supuesto! Pero ello no significa empezar de nuevo, empezar algo nuevo, abrir un negocio propio, o dejar el empleo para emprender otra actividad.

El emprendedor es un líder que cumple sus metas, capaz de atraer y motivar a otras personas para realizar actividades productivas y fortalecer sus objetivos trazados. Si tomamos ésta definición como válida, podremos notar cuan amplio puede ser el horizonte de posibilidades para un emprendedor.

Los matasueños

Muchas veces nos encontramos en la situación de estar preocupados por la necesidad de aumentar los ingresos, pero esa misma preocupación nos asfixia y no nos permite evaluar detenida y fríamente el abanico de oportunidades que están frente a nosotros y que en ocasiones, ni siquiera las podemos ver. Así, el primer matasueños que encontramos es "la mala onda", no podemos encontrar soluciones cuando solo vemos problemas, tenemos que conocer el problema pero con el único objetivo de observar que oportunidad nos presenta. Herramienta para combatir la mala onda: Actitud Positiva.

Hay quienes tienen una excelente actitud ante las adversidades, lo que les lleva a pasar sin duda bastante mejor que a otras personas situaciones negativas similares, pero sin embargo, no por ello logran superar exitosamente los inconvenientes. La actitud positiva es fundamental pero no suficiente. El segundo matasueños es la falta de creatividad para superar problemas. Herramienta para incrementar la creatividad: Motivación.

Tenemos que descubrir que te motiva realmente a ser un emprendedor. No me digas "ganar más plata" esa respuesta no es digna de alguien con tu creatividad, es muy básica, así empezó nuestra conversación. Analiza bien, en realidad ¿que es lo que te motiva?, si es pagar las cuentas tu motivación, probablemente caigas en el primer matasueños, pues no es placentero trabajar para pagar deudas y eso te pondrá de mala onda. Si tu motivación es mejorar la calidad de vida de tu familia, es algo muy amplio y probablemente el segundo matasueños te torture, pues será difícil mantenerte motivado con algo tan general.

Por ello, es fundamental que puedas definir clara y concretamente que te motiva, cuando eso tengas claro poder establecer la meta será un paso muy sencillo. Entonces, hemos identificado al tercer matasueños: no identificar la meta. Herramienta válida: Definir las micro y macro metas.

Motivación

No puedo saber cual será tu motivación, pero puedo ayudarte a definir tu motivación compartiendo contigo la experiencia de Mario, un buen amigo de profesión odontólogo. Si bien su actitud siempre ha sido positiva ante las adversidades, poco tiempo después de terminar su carrera, había instalado su consultorio odontológico adquiriendo todos los equipos a través de un préstamo bancario. Pronto pudimos observar un buen número de pacientes permanentemente en su consultorio. Desde afuera, todos coincidíamos que a Mario le iba muy bien en su profesión.

Sin embargo, un par de años después de abrir su consultorio acudió a mi oficina a pedirme un consejo. Estaba pensando abrir un almacén en el garaje de la casa donde tenía instalado el consultorio y quería que yo le indicara la factibilidad de su proyecto. Allí, empezamos a conversar y conocí la realidad de la situación financiera de Mario.

Le pregunté cual era su motivación para abrir el almacén, me respondió que obviamente era contar con nuevos ingresos, tenía que pagar la deuda adquirida para los equipos odontológicos, las cuotas del auto que se había comprado y además las cuentas corrientes de mantener la vivienda familiar. En realidad, noté a Mario muy preocupado, estaba incómodo con su situación financiera y no lograba ponerse al día con las nuevas técnicas que permanentemente se desarrollan en odontología, pues implicaban constantes inversiones que él no podía costear.

Era muy difícil para Mario concentrarse en el origen de la situación para poder definir su motivación real. Lo que le sucedía a Mario es muy común, emprendemos algo sabiendo muy bien lo que queremos, pero en el camino nos suceden cosas que nos desvían y sin percatarnos siquiera no podemos volver a distinguir claramente la meta, el objetivo, la motivación real que nos llevó a emprender.

Le recordé a Mario lo orgulloso que estuvo el día de la inauguración de su consultorio, solo un par de años después de haber recibido su título universitario. Entonces le volví a preguntar cuál era su motivación y me dijo: ser reconocido como el mejor odonto-pediatra del Paraguay. Para llegar a esa meta, fue que adquirió el mejor equipamiento odontológico, sin embargo, hoy la situación financiera lo tenía confundido, distraído y lejos de su motivación inicial. Le pedí que anote sus micro y macro metas, olvidándose por un momento de las cuentas que tenía encima.

La Meta

Mario solo me había pedido verificar su proyecto del almacén, por ello no tomó con mucho agrado que yo lo obligara a analizar cosas que para él no venían a la cuestión. Parecía pérdida de tiempo, hablar sobre lo que lo motivaba a estudiar hasta las madrugadas, o sobre la época en la cual arrancó el consultorio con tanta resolución y confianza en sí mismo. Ahora, ya no se acordaba de que sería el mejor odonto-pediatra del país. Debo admitir que incluso quedaba poco de aquella actitud positiva por la que se destacaba en los años juveniles. Así, sin muchas ganas empezó a garabatear en el cuaderno que le pasé.

Luego de una larga conversación sobre sus escritos, pudimos lograr un gran avance en identificar su motivación para emprender, que estaba muy lejos de convertirlo en el dueño de un almacén. Sus micro metas son los objetivos a corto y mediano plazo, y la macro meta es el objetivo global a largo plazo. Todas tienen impacto en sus finanzas, aunque sean originadas en el ámbito personal, familiar o profesional.

Micrometas

Cancelar deuda por los equipos

Vender equipos que no utilizo

Vender automóvil y cancelar deuda

Comprar automóvil

Casarme

Tener mi primer hijo

Cursar una especialización



Macrometa

Tener un consultorio propio, en asociación con otros profesionales, que le permitan tranquilidad financiera, estabilidad económica, horario flexible y poder realizar cursos de especialización



Al analizar las micro y macro metas de Mario, no pude identificar donde encajaba con su proyecto de vida el negocio del almacén, si bien el trató con algún esfuerzo de identificar ventajas como la ubicación en un populoso barrio, el contratar a un par de personas de confianza para que lo atiendan, etc, pronto se vio forzado a reconocer que en realidad, el almacén solo era la salida que encontró al problema de que no le alcanzaba el dinero a fin de mes.

Entonces, ¿Qué hizo Mario?, para empezar identificó exactamente el problema, con actitud positiva le dio una valoración real (no subjetiva o emocional) a cada bien que tenía, con la macro-meta establecida en un horizonte de 10 años para concretarla, pudo elaborar su plan de trabajo.

Elaborar el flujo de caja (ingresos y egresos) real de su consultorio, y proyectarlo a 12 meses.

Determinar que parte del equipo que había adquirido no utilizaba o en que horario del día lo hacía.

Vender el automóvil (que prácticamente no utilizaba pues consumía más combustible del que él podía pagar)

Fijar fecha para su matrimonio (hace 4 años que estaba de novio, no se animaba a tomar la decisión de casarse exclusivamente por su situación financiera)

Con éstas ideas bien claras, Mario decidió establecer su consultorio como clínica odontológica y compartió el mismo con un colega que atendía a la mañana (Mario atendía las consultas de 14 a 20 hs, pues a la mañana enseñaba en la universidad).

Las partes de la casa que no utilizaba como consultorio las destino a su vivienda familiar, lo que no solo le permitió ahorrar en alquiler sino también en combustible. Presentó al banco su flujo de caja y logró una refinanciación a un plazo y tasa convenientes. Conversó con la concesionaria de vehículos, la cual acepto nuevamente el auto y reacondicionó la deuda por un auto más pequeño y acorde con las necesidades reales de Mario.


Econ. Gloria Ayala Person

Presidente de Cadiem Casa de Bolsa

gayala@cadiem.com.py